¡Feliz año a tod@s!

¡Tenemos 365 días en este 2017 para cuidarnos, comer sano y perseguir nuestros sueños! Si este es uno de tus objetivos para este año, ¿porqué esperar a mañana? un mañana que puede ser en una semana, en un mes o a finales del próximo año.
Esto es algo que oigo cada día, todo el mundo quiere empezar a cuidarse, tomar las riendas de su salud, dar un giro a su alimentación o dedicarse a lo que de verdad le apasiona, porque sabe que le está restando e impidiéndole vivir su mejor versión, pero por lo visto nos cuesta muchísimo empezar y ponernos manos a la obra. Tendemos siempre a dejar las cosas importantes para mañana porque hoy tenemos que hacer un montón de cosas más. Os mentiría si os digo que a mi eso no me ha pasado nunca, por supuesto que si, pero hace ya un tiempo que me despedí de la procrastinidad, esa habilidad que tenemos de retrasar algo que debemos atender y sustituirlo por otras cosas más irrelevantes o que nos resultan más agradables. Y es que lo cierto es que es algo que hacemos muy a menudo que nos hace en el fondo sentir fatal porque vamos acumulando cosas en la lista de “pasos” para ir consiguiendo nuestros objetivos, y esto nos frustra enormemente porque al final no conseguimos alcanzarlos.
Estas primeras semanas del año siempre son momentos de propósitos, de querer empezar de cero y de decirnos a nosotros mismos un montón de cosas que queremos poner en acción este año. Pero mi sensación y lo que observo a mi alrededor es que muchas veces la mitad de estos grandes propósitos empiezan a desaparecer como las luces de navidad y la mayoría se quedan en la lista para el próximo año. Y me pregunto yo… ¿Qué ocurre con toda esa corriente de energía y motivación que nos invadía hace días? ¿Un misterio? No. Lo cierto es que hay varios enemigos de llevar nuestros pensamientos a la acción, que nos limitan y acaban venciendo ese sentimiento de ¡Claro que si, yo puedo!
Yo los llamo:

ENEMIGOS DE SUEÑOS

Y aquí viene mi consejo para este primer mes del 2017: ¡Desacernos de ellos! porque son obstáculos en el camino hacia nuestros sueños.
Y con esto no me quedo solo en lo relacionado con nuestra salud, con comer bien, hacer deporte, cuidarnos… sino que me refiero a TODO, todo lo relacionado con la historia de nuestras vidas y los sueños y objetivos que nos guían cada día.

El primer y más peligroso de los enemigos es

– LA PERFECCIÓN:

Sí, el querer hacerlo todo perfecto, el deseo de ser perfectos o perfectas. Y me pregunto yo ¿ Qué es ser perfecto? ¿Quién decide lo que es perfecto y lo que no? Quizás existan millones de formas de perfección, tantas como personas en el mundo.
Mi consejo es que mandes al perfeccionismo de vacaciones, por decirlo de forma suave, ya que solo es un obstáculo en tu vida, lo fue en la mía y quiero que no lo sea jamás en la de nadie.
En mi consulta me la encuentro a diario y veo que aniquila grandes intenciones, porque cuando quieres de un día para otro llevar una alimentación “perfecta”, empezar a hacer deporte 5 días a la semana, meditar, hacer yoga, tomar aguita con limón por la mañana, incluir las algas porque dicen que son buenísimas, tomar un zumo verde al día y un millón de cosas más para en definitiva intentar ser perfectos etc etc… ¿al final que pasa? Pues que nos agobiamos y acabamos por frustrarnos y no hacer nada. Y lo peor de todo, creer que no somos capaces. Y aquí aparece otro enemigo que es el de:

– LO QUIERO TODO Y YA… LA IMPACIENCIA

Así que algo que os propongo intentar este año es ir poco a poco, disfrutando del camino que seguro que llegaremos más lejos y a un sitio más bonito.
Porque lo más importante no es alcanzar un sueño o nuestro objetivo tal y como nos los habíamos imaginado, porque quizás eso no ocurra nunca, porque la vida, el mundo y nosotros mismos estamos en continuo cambio. Y no pasa nada, porque quizás lleguemos a un lugar aún mejor del que habíamos pensado o consigamos cosas más bonitas e importantes por el camino, de las que habíamos soñado. Porque me he dado cuenta de que lo importante no es la meta, sino todos los km que hacemos hasta ella y todo lo que encontramos, crecemos, disfrutamos y aprendemos por el camino.
Así que no os olvidéis de disfrutarlo.

El tercer enemigo es el miedo.

– EL MIEDO a ¿QUÉ PENSARÁN LOS DEMÁS? A NO CONSEGUIRLO, A FRACASAR

Y es que estamos muy condicionados por lo que opinen los demás sobre nuestra vida. Y aquí está la respuesta: ¡nuestra vida! que es nuestra, y de nadie más, y tenemos derecho a inventarnosla a equivocarnos, a caernos y levantarnos, a escribir nuestra propia historia y no la que a otros les gustaría que escribiéramos. Siempre dentro del respeto y el amor hacia los demás.
Y hasta nuevo aviso solo tenemos una, así que no podemos permitirnos límites que encima nos los pongan los demás.
Y sobre el temido fracaso… ¿Quién nos dice que es un fracaso? yo me he dado cuenta que no tienen el sentido tan devastador que les hemos dado. Sino que son experiencias, aprendizajes, capítulos de nuestra historia que seguro que nos ayudarán en los siguientes y que nos hacen ser y estar vivos. Algo solo es un fracaso si nosotros lo queremos ver así, pero puede ser lo que nosotros queramos. Ya que como he dicho ¡tu vida la inventas tu!

Por supuesto que hay más enemigos de sueños y propósitos de fin o comienzo de año. Pero estos tres se llevan el premio y si este 2017 los podemos poner a trabajar a nuestro favor y no a nuestra contra pues vamos a tener un gran año.

Espero que esta reflexión os ayude y os permita soñar y creer en vosotros mismos y todo lo que os propongáis.

Y los que no sueñen, por favor ¡Que no nos despierten! 🙂

Escrito por Adriana